Antes de decir cualquiera de las grandes palabras

Hace un año se publicó en Estados Unidos “Before Saying any of the Great Words” La primera antología bilingüe del poeta David Huerta, cuya traducción estuvo a cargo de Mark Shaffer. David es uno de los poetas más importantes de las últimas décadas en México. Algunos dicen que el poeta vivo más importante del país.

La revista Coldfront, que se dedica a hacer reseñas de libros de poesía publicados en Estados Unidos, acaba de sacar su lista de nominados a lo mejor del 2009, y en la categoría de mejor traducción se encuentra la antología de David Huerta. Este premio va para el traductor, sin embargo podemos asegurar que el libro no sería tomado en cuenta si no fuera considerado relevante.

Jason Bredel, el ancargado de la reseña dice sobre el autor:

“Los poemas de Huerta constantemente –a través de décadas de escritura representadas en esta colección– se acercan al mundo del pensamiento por medio de un muy solitario Yo, sin embargo el mundo de su pensamiento no es en nada solitario. Es un mundo de imaginería barroca intensamente violenta que borra las lineas entre lo real y lo irreal, y el sueño y la pesadilla.”

Quizá es buen momento para releer o leer por primera vez a este gran poeta que es considerado de relevancia en otras partes. Abajo el poema que da título a la antología.

Antes de decir cualquiera de las grandes palabras

Ya se sabe: primero tenemos que ponernos de acuerdo
en cuáles son, pero convengamos en que existen:

se escuchan con todo su peso y gravedad
por la Perspectiva Nievski, en el murmullo de Raskolnikov,

y Cortázar se burla de ellas a cada rato
y las aligera, las despeina, las reconcilia

con el resto del vocabulario, para que puedan rozarse
sin daño con las demás y libertad no lastime demasiado

con su tonelaje de mármol griego
y su tufillo existencialista y su indudable grandeza trágica

a tenedor, a janitor, a bibelot—aunque esta última
es sospechosa de grandeza por culpa de Mallarmé,

también están las cortas y decisivas, sí, no, ahora, nunca,
la turbia amor, la limpia muerte, la zarandeada poesía,

otras que son como el arte por el arte, sándalo,
por ejemplo, y algunas como desoxirribonucleico, telescópica

y de indudable elegancia científica, de una manera vaga
e intensa y laberíntica, al mismo tiempo, conectada

con esa otra, vida, y estan las combinaciones, claro,

tu boca, esta carta, docenas de objetos verbales
que solo tienen importancia por razones inexplicables,

pronunciadas en la noche o el día, dichas

o guardadas en el silencio, en la red aterciopelada
de la memoria, en la fortaleza transparente y enérgica

del olvido, ese cuerpo o tejido del que también
están hechas las grandes palabras, el tiempo, tantas cosas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s