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San Valentín

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Después de leer tantas veces San Valentín esta mañana, recordé este poema de la escocesa Carol Ann Duffy que tiene poemas de amor que me gustan mucho más que este, pero este poema es tierno y sarcástico a la vez y es divertido y es triste por momentos, pero sobre todo es perfecto para hoy. La traducción es mía.

 

San Valentín

 

Ni una rosa roja, ni un corazón de satén.

 

Te doy una cebolla.

es una luna envuelta en papel marrón.

Promete luz

como desvestir cuidadosamente el amor.

 

Toma.

Te cegará con lágrimas

como un amante.

Hará de tu reflejo

una foto temblorosa del dolor.

 

Estoy tratando de ser honesta.

 

No es una linda carta ni un besograma.

 

Te doy una cebolla.

Su beso feroz que se quedará en tus labios,

posesivo y fiel

como nosotros

el mismo tiempo que nosotros.

 

Tómala.

sus círculos platinados se encogen hasta ser anillos de bodas,

si quieres.

 

letal.

su aroma se aferrará de tus dedos,

se aferrará a tu cuchillo.

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Te iba a escribir una elegía

Papá,

 

Iba a escribirte un poema de cumpleaños

por la veladora que no te puse

y por las flores que no te llevé,

pero es que estoy riendo en mi cama.

Lo siento, mañana lo intento otra vez.

 

 

Sufrí la muerte

“Y sufrí la muerte, pero no pude morir”. Todos sabemos cómo se siente eso.

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Fragmento de Renascence de Edna St. Vincent Millay

Letrilla de la Virgen María Esperando la Navidad – Gerardo Diego

Les dejo un poema de Gerardo Diego, poeta español de la generación del 27′ para empezar a celebrar la navidad. Felices Fiestas.

Letrilla de la Virgen María Esperando la Navidad

Cuando venga, ay, yo no sé

con qué le envolveré yo,
con qué.

Ay, dímelo tú, la luna,
cuando en tus brazos de hechizo
tomas al roble macizo
y le acunas en tu cuna.
Dímelo, que no lo sé,
con qué le tocaré yo,
con qué.

Ay, dímelo tú, la brisa
que con tus besos tan leves
la hoja más alta remueves,
peinas la pluma más lisa.
Dímelo y no lo diré
con qué le besaré yo,
con qué.

Y ahora que me acordaba,
Ángel del Señor, de ti,
dímelo, pues recibí
tu mensaje: «he aquí la esclava».
Sí, dímelo, por tu fe,
con qué le abrazaré yo,
con qué.

O dímelo tú, si no,
si es que lo sabes, José,
y yo te obedeceré,
que soy una niña yo,
con qué manos le tendré
que no se me rompa, no,
con qué.

Kathleen Hanna – A medianoche en mi casa

Kathleen Hanna es uno de mis ídolos. Cantante del grupo de punk electronico Le tigre y antes pionera del movimiento de punk feminista Riot Grrl con Bikini Kill. Hanna es una activista social del feminismo, los derechos de la comunidad lésbico-gay y de las víctimas de abuso sexual. Hace poco encontré esta pieza de spoken word, poesía slam o como quieran llamarle. Un poema sobre su experiencia como víctima de abuso sexual a los nueve años. Los primeros versos se podrían traducir así:

Soy tu peor pesadilla hecha realidad
soy una niña que no se puede callar
no hay mordaza tan grande para esta boca
voy a decirle a todos lo que me hiciste
Era la medianoche en mi casa
Era la medianoche en mi casa
Era la medianoche en mi casa
Era la medianoche en mi casa

Aquí una transcripción del poema completo.

“The Middle of the Night in My House”
Spoken Word by Kathleen Hanna

transcribed by a_papier_mache on Livejournal

I’m your worst nightmare come to life
I’m a girl who you can’t shut up
There’s not a gag big enough can handle this mouth
I’m gonna tell everyone what you did to me
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
I was having this dream
Where there was this doctor
And I was on a conveyer belt
And I was going by really really slow
And I’m nine years old
And it’s really tiring
And I’m really sleepy
Sleepy
Sleepy
Sleepy
Sleepy tired
And I’m laying on the conveyor belt
And I’m going by really slow
And there’s this doctor
And he’s looking down at me
And I’m looking up at him
And he’s looking down at me
And I’m looking up at him
And he’s looking down at me
And he inspects
Every single girl as they go by
And we’re on this island
And so it’s not a part of the rest of the real world
It’s separate from the rest of the real world
And because it’s an island
And I’m nine years old
And the only things I’ve learned are off of TV
I think everybody else
Like all of the girls on the conveyor belt
Are gonna be brown
And I’m the only white one
And I’m going by
And I’m going by
And I’m going by
And he looks down
And he inspects them
He inspects them
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
And then finally he comes to me
And he stops
And he looks down
And I’m looking up at him
And he’s looking down at me
And I’m looking up at him
And he’s looking down at me
And he reaches his hand down
And starts touching me
Is this the dream?
Is this the dream?
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
(Male voice: Nothing was happening)
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
Only I wasn’t dreaming
I wasn’t dreaming
I don’t really think I was dreaming
I really think something happened in that house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
But see what if I had a fantasy before that that made it happen
Or what if there was a dream
Or something I saw on TV
What if it really didn’t happen
Then I say something
Then everybody gets accused
(Male voice: Nothing was happening)
What about the fact that I like passive sex?
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
(Male voice: Nothing was happening)
Something was happening!
Why is it that I woke up from the first 12 years of my life with no top on?
(Male voice: Nothing was happening)
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
I am your worst nightmare come to life!
And I’m not gonna shut up
I’m gonna tell everyone (Male voice: Nothing was happening)
I’m gonna tell everyone (Male voice: Nothing was happening)
I can sing you a pretty song (Male voice: Nothing was happening)
I can sing you a pretty song
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
It was the middle of the night in my house
Something did happen
Why would a baby dream of rape?
Why would a baby dream of rape?
Why would a baby dream of rape?

El regreso de Odiseo – George Bilgere

George Bilgere es un poeta norteamericano poco conocido. En su entrada de Wikipedia (de esas que tal vez escribió el mismo autor) encontramos que ha ganado un par de becas y ha sido publicado en algunas revistas importantes.

Yo nunca había oído hablar de él, pero John Green a través de su página de Facebook me dirigió hacia este poema que dibuja con gran humor la distancia entre los héroes míticos y los hombres modernos.

La traducción es mía, cualquier queja o felicitación en el recuadro de hasta abajo.

El regreso de Odiseo

Cuando Odiseo finalmente llega a casa
obviamente esta enojado por los pretendientes,
que han estado gorroneando de su mujer por veinte años,
bebiendo su vino, comiéndose el cordero, etc.

En una situación similar hoy en día habría buscado consejo legal,
pero esos eran tiempos diferentes. Con la ayuda
de su hijo Telémaco masacra más o menos
a ciento diez pretendientes
y a un buen número de señoritas,
aunque en vista de su comportamiento
utilizo el término a la ligera. Ríos de sangre
corrieron por los pisos del palacio.

Yo también he llegado a casa de mal humor.
Ayer, por ejemplo, luego de la junta departamental,
cuando terminé perdiendo mi lugar favorito de estacionamiento
detrás de la biblioteca con el vicerector.

Azoté la puerta. Aventé mi portafolios
de esa forma particular perfeccionada con los años
que le permite a mi esposa entender
el desprecio que tengo hacia mis enemigos,
que es prodigioso. Y luego con gran habilidad
erigió un gin and tonic
que hubiera complacido a los mismo dioses,
y con una paciencia épica escuchó
mientras le contaba de mi ira, y de lo que pretendia hacerle
a este y aquel, y también a como-se-llame.

Y luego vino otro gin and tonic
pronto mi ira fue abatida y olvidada,
y la paz vino a reinar una vez más
en los grandes salones y jardines de mi casa.